martes, 27 de enero de 2009

12- Semana 4

Semana 4- Recuperar la integridad


Esta semana te enfrentarás seguramente con cambios en la manera en que te defines a ti mismo; los ensayos, tareas y ejercicios están destinados a proyectarte hacia una introspección productiva y hacia la integración de una nueva conciencia. Esta situación puede ser a la vez difícil y emocionante. nUna advertencia: es imprescindible que esta semana no leas nada






Cambios honestos




Al trabajar con las páginas de la mañana, comenzamos a separar nuestros sentimientos reales, que a menudo son secretos, de los sentimientos oficiales, que presentamos a la consideración pública. Los sentimientos oficiales a menudo se presentan con la frase: ¨No me preocupa perder el empleo, que ella salga con otro, la muesrte de mi padre...¨




¿Qué significa ¨No me preocupa¨? Las páginas de la mañana nos obligan a ser más específicos. ¿Significa que estoy resignado, que acepto, que estoy tranquilo, desapegado, aletargado, complacido o satisfecho? ¿Qué significa?




No me importa es para muchos de nosotros una muletilla; recubre todo tipo de sentimientois escurridizos, y frecuentemente señala o indica una pérdida. Oficialmente nos sentimos bien, ¿pero nos sentimos bien en realidad?



En la raíz de una exitosa recuperación de la creatividad está el compromiso de desarmar nuestra negación, de dejar de decir Ëstá bien¨ cuando en realidad no lo está. Las páginas de la mañana nos incitan a la sinceridad.



En los años que llevo observando personas que trabajan con las páginas de la mañana, he notado que muchos tieden a descuidar o abandonar el trabajo cuando está por aparecer alguna verdad desagradable. Sí, por ejemplo, estamos muy enojados pero no queremos admitirlo, estaremos tentados a decir que nos sentimos ¨sin problemas al respecto¨. Las páginas de la mañana no nos permitirán evadirnos tan fácilmente., por lo cual tendemos a no escribirlas.



Si tenemos el sentimiento insidioso de que nuestra pareja no es totalmente honesta con nosotros, las páginas de la mañana nos lo dirán, trayendo aparejada la responsabilidad de una conversación espinosa. En vez de enfrentar esta situación desagradable, preferimos descuidar las páginas de la mañana.



Sí, por el contrario, estamos repentinamente enamorados hasta la locura, las páginas de la mañana podrán parecer amenazadoras. No queremos romper la brillante frágil burbuja de nuestra felicidad. Preferimos seguir perdidos en un océano de regocijo que saber que existe un yo en nosotros que por el momento está encandilado.



En resumen, las emociones extremas de cualquier tipo, que son el material ideal para ser procesado en las páginas de la mañana, son habitualmente la causa de que las abandonemos.



Del mismo modo que un atleta acostumbrado a correr se irrita cuandono es capaz de alcanzar sus metas cotidianas, aquellos de nosotros acostumbrados a escribir las páginas de la mañana notaremos una irritabilidad cuando las dejamos de lado. Estamos tentados en todos los casos de tomar el efecto por la causa:¨Yo soy muy haragán para escribir¨, ¨No hice las páginas y por eso estoy tan haragán¨. Las páginas de la mañana actúan como una quiropraxis espiritual; nos prmiten realinear nuestros valores. Si estamos a la izquierda o a la derecha de nuestra verdad personal, las páginas nos indicarán la necesidad de corregir el rumbo. Nos haremos conscientes de la desviación y la corregiremos, retomando nuestras páginas con rapidez.



¨Sé fiel a tu propio ser¨ dicen las páginas, apuntando activamente a ese ser. Fue por medio de las páginas como Mickey, una pintora, comprendió que lo que quería era escribir comedias. No era para extrañarse que todos sus amigos fueran escritores. ¡Ella también lo era!



Chejov aconsejaba: ¨Si deseas trabajar en tu arte, trabaja en tu vida¨ Es otra forma de decir que para llegar a la propia expresión primero necesitamos tener un yo que expresar. Éste es el cometido de las páginas matutinas: ¨Yo, yo mismo, siento de esa manera...y de esta otra manera y esta otra...No es necesario que otros estén de acuerdo, pero es así como yo siento¨ El proceso de identificación con uno mismo implica necesariamente una pérdida y una ganancia. Descubrimos nuestras fronteras, las que por definición nos separan de nuestros semejantes. En la medida en que aclararamos nuestras percepciones, perdemos nuestros prejuicios. A medida que eliminamos la ambigüedad, perdemos también la ilusión. Llegamos a la claridad, y la claridad trae el cambio.

¨He superado las exigencias de mi empleo¨ puede aparecer en las páginas de la mañana. Al principio es una percepción que preocupa; con el tiempo se vuelve una llamada a la acción y luego un plan.

¨Mi matrimonio no funciona¨ dicen las páginas matutinas. A continuación ¨¿Y una terapia de pareja?¨ Y luego: ¨No será que estoy aburrido de mí mismo?¨ Además de plantear los problemas, las páginas pueden también brindar soluciones. ¨Estoy aburrido de mí mismo; sería bueno aprender francés¨ O: ¨Acabo de ver en la otra calle un aviso de clases de cerámica. Parece interesante¨.

Al notar qué amigos nos aburren, qué situaciones nos dejan indiferentes, a menudo nos dejamos arrastrar por olas de congoja. ¡Quisiéramos recuperar nuestras ilusiones! ¡Quisiéramos pretender que la amistad existe! No queremos sufrir el trauma de buscar otro empleo.

Si nos enfrentams con un cambio inminente, cambio que nosotros hemos atraído con nuestra propia mano, nos rebelamos, nos hacemos una bolita y cerramos los ojos. El dicho es desagradable: ¨Sin esfuerzo no hay logro¨; y no queremos un esfuerzo, no importa cual sea el logro que deseemos.

¨¡No quiero elevar mo conciencia! gimoteamos. ¨Quiero...¨ y gracias a las páginas de la mañana sabemos lo que queremos, y en última instancia aceptamos hacer los cambios necesarios en esa dirección. Sin embargo, hace falta la protesta y la kriya, término sánscrito que significa rendición espiritual. (Siempre he considerado a las kriyas como raptos de espiritualidad; son los gritos que profiere el alma al ser arrastrada por los cambios.)

Topdos sabemos cómo son las kriyas: es el caso de la gripe que sobreviene justo después de haber roto con tu pareja. Es el resfrío y la tos bronquial que te anuncia que has abusado de tu salud para llegar a la entrega de un trabajo impostergable. Ese ataque de asma que aparece de repente después de haber estado cuidando a tu hermano alcohólico: todos son ejemplos de kriyas.

A menudo son psicosomáticas, y siempre tienen un significado: constituyen el insulto final que nuestra psique grega a nuestras heridas. Una kriya te pide que te des cuenta de que:

- no puedes seguir con esta situación de pareja

- no puedes seguir con un empleo que te demanda 80 horas a la semana

- no puedes hacerte cargo de un hermano que necesita salvarse a sí mismo.

En los grupos de autoayuda, las kriyas a menudo se denominan rendiciones. A la gente se les dice que simplemente suelte. Y ellos lo harían si supieran a qué se están aferrando. Con las páginas del artista en su sitio y las citas con el artista en movimiento, la radio tiene un 50% de posibilidades de recibir el mensaje que estás enviando y/o recibiendo. Las páginas revelan a los sospechosos de costumbre; mencionan las heridas pequeñas que preferimos ocultar y los grandes éxitos que hemos dejado de reconocer. En una palabra, las páginas de la mañana indican el camino a la realidad: esto es lo que sientes, ¿qué harás? Y lo que hacemos con eso es, a menudo, arte.

Con frecuencia la gente cree que la vida creativa se basa en la fantasía. La verdad más difícil se fundamenta en la realidad, en lo particular, en lo que está enfocado, bien observado o específicamente imaginado.

Cuando comenzamos a ser más precisos en lo que rerspecta a nuestro ser, a nuestros valores, a la situación de nuestra vida, nos hacemos disponibles para el momento. Es allí, en lo particular, donde nos ponemos en contacto con nuestro ser creativo. Hasta no experimentar la libertad de la soledad, no podemos conectarnos con autenticidad. Podemos estar enmarañados, pero no llegamos al encuentro real.

El arte depende el encuentro: encontramos nuestra verdad y nos encontramos a nosotros mismos; nos encontramos a nosotros mismos y encontramos nuestra propia expresión. Nos volvemos originales porque nos volvemos un poco más específicos: un origen a partir del cual fluye el trabajo.

En la medida en que ganamos o recuperamos nuestra identidad creativa, perdemos la falsa personalidad que veníamos sosteniendo. La pérdida de este falso yo puede sentirse como traumática: ¨Ya no sé quién soy, ya no me reconozco a mí mismo¨.

Recuerda que cuanto más te sientas como una tierra incógnita, más seguro estarás de que el proceso de recuperación está en marcha. Eres tu propia tierra prometida, tu propia nueva frontera.

Muchas veces, los cambios en la identidad son acompañados por cambios en los gustos y las percepciones. Una de las señales más claras de que algo saludable está sucediendo es el impulso de revisar y ordenar viejo papeles, ropas y pertenencias, descartando lo que no sirve.

¨No necesito ésto¨, decimos desechando una camisa raída. ¨Estoy harto de este armario desvencijado, con sus 16 capas de pintura¨, miestras mandamos el mueble al Centro de Beneficencia.

Desechando las cosas viejas que no sirven hacemos lugar para lo nuevo y útil. Un armario repleto de antiguas ropas raídas no invita a tener ropa nueva. Una casa rebosante de cachivaches que uno conserva por las dudas no tiene lugar para los objetos que realmente podrían servir hoy.

Cuando el impulso de ordenar y deshacerte de cosas viejas se adueña de ti, hay dos corrientes encontradas en funcionamiento: tu viejo yo se va apenado, miesntras el nuevo yo celebra y aumenta en vigor. Como sucede en toda separación, a la vez hay tensión y alivio. Las depresiones arraigadas largo tiempo se quiebran como una capa de hielo. Los sentimientos congelados largo tiempo se derriten y brotan en cascada, a menudo sobrepasando su recipiente (uno mismo). Podrás sentirte volátil y cambiante; así eres.

Prepárate para ataques de risa y de llanto. Una cierta indeterminación puede acompañar a los súbitos relámpagos de dolor. imaginate que eres un sobreviviente de un accidente alejándote del sitio del siniestro: tu vieja vida se ha estrellado y se ha quemado, tu nueva vida todavía no ha empezado. Por un tiempo podrás sentirte carente de vehículo. De todas maneras, sigue caminando.

Si esta descripción te parece exagerada, es tan solo para que te prepares para posibles pirotecnias emocionales; tal vez no te sucedan. Tus cambios tal vez sean más parecidos a movimientos de las nubes, de un cielo despejado a parcialmente cubierto. Es importante comprender que, no importa la forma que tome tu crecimiento, existe otro tipo de cambio, más lento, más sutil, que se acumula diariamente, sea que sientas o no su presencia.

¨No me está sucediendo nada notable. No creo que el proceso funcione en mi caso¨. A menudo me han dicho cosas similares personas que desde mi punto de vista estaban cambiando a la velocidad de la luz. La analogía que uso al respecto es que una vez que comenzamos el proceso de las páginas matutinas y las citas con el artista, comenzamos a movernos a una velocidad tal que ni siquiera nos damos cuenta de su ritmo. De modo análogo al de los pasajeros de un avión a reacción, que pocas veces se dan cuenta de la velocidad de su desplazamiento, a menos que se encuentren con turbulencias, los transeúntes del camino del artista pocas veces son conscientes de la velocidad de su crecimiento. Ésta es una forma de negación que nos puede inducir a detener el roceso de recuperación, el cual ¨no me está sucediendo¨ a mí. Y sí que sucede.

Cuando hemos comprometido al creador interior para curarnos, comienzan a ocurrir en nuestras actitudes muchos cambios y modificaciones. Enumero algunos de ellos aquí porque quizás algunos no sean reconocidos como curativos. Podrán parecer extravagantes, locos, y hasta destructivos.

Habrá un cambio en los patrones de energía. Tus sueños se volverán más fuertes y más claros, tanto de noche como de día. Recordarás tus sueños nocturnos y tu ensueño diurno te llamará la atención. Un tipo de fantasía benigna e inesperada comenzará a brotar.

Muchas de las áreas de tu vida que previamente parecían estar bien, dejarán de estarlo. La mitad de tu guardarropa comenzará a parecerte extraño. Podrás decidir retapizar un sillón o tirarlo a la basura. Tus gustos musicales podrán alterarse; podrá haber arranques espontáneos de cantar, bailar o correr.

Dos frases que dejarás de usar son: ¨Nno me gusta esto¨ y ¨Pienso que eso es genial¨. Tus gustos, tu juicio y tu propia identidad comenzarán a traslucirse.

Lo que has estado haciendo es limpiar el espejo. Cada una de tus páginas de la mañana borra un sector de la mancha que te separaba de tu verdadero ser. A medida que tu imagen se vuelve más nítida, podrá llegar a sorprenderte. Tal vez descubras gustos y disgustos muy especiales que no habías reconocido. Una atracción por los cactus: ¿y por qué conservo esa hiedra? Un disgusto por el color castaño:¿entónces por qué sigo usando ese abrigo que nunca me resultó cómodo? Estando condicionados a aceptar las definiciones de los demás acerca de nosotros, esta individualidad que comienza a emerger podrá parecernos una voluntad del ego caída en el libertinaje. No lo es.

El diseño de tu alma comienza a emerger como si modelaras nieve. Cada uno de nosotros es un individuo creativo y único, pero a menudo desdibujamos esa unicidad con el alcohol, las drogas, el azúcar, la falta de esparcimiento, las malas relaciones, el sexo insatisfactorio,la falta de ejercicio y de descanso, el exceso de televisión: muchas y variadas formas de alimento nocivo para el alma. Las páginas nos ayudan a extirparlas de nuestra conciencia.

Si hechas un vistazo al período en el cual has estado escribiendo las páginas matutinas, comprobarás que en tu vida han entrado muchos cambios, que son el resultado de tu disposición a darle cabida a la actividad creativa. Habrás notado una sensación de energía personal, tal vez desconcertante, algunos arranques de ira, algunos puntos de claridad instantánea. Las personas y los objetos pueden empezar a adquirir un diferente significado para ti. Aparecerá una sensación del fluir de la vida: la aparición de perspectivas nuevas en la medida en que uno se entrega a moverse con el flujo de Dios; a esta altura del proceso esto es evidente.

Podrás estar experimentando un sentido de fe y de desconcierto a la vez. Ya no estás más atascado, peor no puedes decir todavía hacia donde vas. Es posible que sientas que esto no puede durar mucho. Es posible que añores el tiempo cuando nada parecía posible, cuando te sentías una víctima, cuando no te dabas cuenta de cuantas pequeñas cosas podías hacer para mejorar tu vida.
Es normal desear un descanso cuando uno se mueve tan rápido. Lo que tienes que aprender es a descansar en movimiento. como yaciendo en una canoa. Las páginas de la mañana son tu canoa; te llevarán hacia adelante y a la vez te darán un lugar para recuperarte del movimiento.
Es dificil comprender que este proceso de interiorización puede abrirnos una puerta a través de la cual nuestro creador nos ayuda y nos guía. Nuestro deseo hace que esa puerta interior se abra. Las páginasde la mañana simbolizan nuestra intención de hablar con Dios. La que escribe es la mano de Dios que se mueve a través de tu mano; siente su poder.
Una técnica que reconforta en este punto del proceso es escribir tus adelantos en las páginas de la mañana como modo de afirmación.
¨Póngalo por escrito¨, decimos a menudo al cerrar un trato de negocios.
Dejar por escrito el trato que hacemos con nuestro creador tiene un poder especial. ¨Recibo tus dones de buen grado¨ y ¨Se hará tu voluntad¨ son dos breves afirmaciones que, al escribirlas todas las mañanas, nos abren a los dones de cada día.
Otras afirmaciones que nos ayudan a sobrellevar los cambios que estamos viviendo son, por ejemplo, ¨Confío en mis percepciones¨; ¨Está comenzando a emerger en mí un yo más fuerte y más claro¨.
Elige las afirmaciones que se adecuen a tu necesidad; a medida que desentierres tus sueños escondidos, necesitarás la reafirmación de que esas exploraciones son permisibles: ¨Recupero mi identidad y la disfruto¨.

Sueños enterrados: Ejercicio

Como creativos en vías de recuperación, debemos rescatar nuestro pasado en busca de sueños y placeres enterrados. Es necesario cavar un poco, de manera rápida y frívola. Es un ejercicio de espontaneidad, así que asegúrate de escribir las respuestas rápidamente. La rapidez elimina al Censor.

1- Hacer una lista de cinco pasatiempos divertidos.

2- Hacer una lista de cinco cursos que parezcan entretenidos.

3- Hacer una lista de cinco cosas divertidas que nunca harías.

4- Hacer una lista de cinco destrezas que sería interesante tener.

5- Hacer una lista de cinco actividades que te gustaba realizar.

6- Hacer una lista de cinco cosas tontas que alguna vez te gustaría probar.

Como podrás darte cuenta, a esta altura de tu trabajo, abordaremos ciertos problemas desde muchos ángulos diferentes; todos están dirigidos a obtener información del inconsciente acerca de lo que podrías disfrutar de manera consciente. El ejercicio que viene a continuación te enseñará muchísimo de ti mismo y a la vez te brindará un poco de tiempo libre para dedicarte a las actividades mencionadas.

Renunciar a la lectura

Si te sientes bloqueado en tu ida o en tu arte, una de las medidas más efectivas para favorecer el cambio es una semana de renunciamiento a la lectura.

¿Ninguna lectura? En efecto, nada de nada. Para la mayoría de los artistas, las palabras son como pequeños tranquilizadores. Todos nosotros hacemos un consumo diario de charla periodística que, al igual que las comidas demasiado grasosas, bloquean nuestro sistema circulatorio.

Existe una paradoja en esto de vaciar nuestra vida de distracciones para alimentar el manantial interior. Al deshacernos de las distracciones, estamos lanzados nuevamente al mundo sensorial. Si no hay un periódico para protegernos, el vaje en tren se transforma en una galería de paisajes. Si no hay una novela para zambullirse en ella, ni televisión para atontarnos, la velada se transforma en una amplia pradera en la cual los muebles (y otros preconceptos) pueden cambiarse de lugar.

El renunciar a la lectura nos lleva a un silencio interior, un espacio que algunos de nosotros empezaremos inmediatamente a llenar con nuevas palabras: largas charlas chismosas, ¨zapping¨ con la televisión, la radio como una compañía charlatana y constante. A menudo no podemos escuchar nuestra propia voz interior, la voz de la inspiración artística por encima de la estática. Al practicar privarnos de la lectura necesitamos mantener una mirada vigilante sobre esos otros agentes de polución que envenenan el manantial interior.

Si controlamos el flujo de estas impresiones manteniéndolo al mínimo, recibiremos una recompensa con inquietante rapidez; esa recompensa se transformará en un nuevo surgimiento hacia el exterior. Nuestro propio arte, nuestros propios pensamientos y sentimientos comenzarán a empujar el tapón del bloqueo, a aflojarlo y sacudirlo hasta que nuestro manantial comience nuevamente a correr en libertad.

La renuncia a la lectura es una herramienta muy poderosa y a la vez atemorizante; aun el mero acto de pensar en ella puede desatar un enorme enojo. Para la mayoría de los creativos bloqueados, la lectura es una adicción. Tragamos las palabras de otros en vez de digerir nuestros propios pensamientos y sentimientos, en vez de cocinar algo propio.

En mi método de enseñanza,la semana en que renunciamos a la lectura es siempre dura. LLego a la clase sabiendo que me considerarán una enemiga; al anunciar que noleeremos en toda la semana, ya sé que recibiré oloeadas de antagonismo y sarcasmo por parte de mis estudiantes; siempre hay uno de ellos, al menos, que me explica de modo inequívoco que es una persona muy importante y ocupada, con deberes y obligaciones que incluyen la lectura.

Esta imformación es sistemáticamente proporcionada con un tono sarcástico que implica que yo soy una niña tonta, con una mente artística fuera de la realidad, incapaz de comprender las complejidades de la vida de un adulto. Yo simplemente escucho.

Cuando el enojo ha sido descargado por completo, con la enumeración de todas las lecturas que deben ser hechas para los cursos universitarios y empleos, les señalo que yo también he tenido empleos y he ido a la universidad y que en mi experiencia muchas veces me las arreglé para no leer durante una semana por simple pereza y negligencia. Como personas creativas con bloqueos podemos ser muy creativos para evitar las cosas. por eso pido a mi clase que enfoque su creatividad en evitar la lectura.

La próxima pregunta es: ¨¿Pero entonces que hacemos?¨

He aquí una breve lista de las cosas que la gente hace cuando no lee

Escuchar música

Hacer cortinas

Bañar al perro

Ordenar los armarios

Arreglar la lámpara

Llevar a reparar el equipo de música

Transplantar algunas plantas

Tejer

Cocinar

Arreglar la bicicleta

Pintar con acuarelas

Pintar el dormitorio

Ordenar las estanterías

Invitar amigos a cenar

Hacer ejercicios

Meditar

Arreglar la cocina

Ir a bailar

Coser

Escribirle a viejos amigos

Pagar las cuentas pendientes

A la distancia, puedo sentir las oleadas de antagonismo que despiertan la mera mención de esta herramienta. Puedo afirmar que aquellos que más se resistieron a ella, han logrado las recompensas más interesantes. La antipática frase final es la siguiente: Tarde o temprano, si no estás leyendo, terminarás tu trabajo y te verás forzado a jugar. Podrás encender una varilla de incienso o poner un viejo disco de jazz, o pintar un estante de color turquesa, entonces no te sentirás solamente mejor, sino realmente hasta entusiasmado.

No leas. Si no puedes pensar en ninguna otra cosa para hacer, baila un cha-cha-chá.

(Obviamente puedes leer y hacer las tareas de esta semana)

Tareas

1- Ambiente. Describe tu ambiente ideal. ¿En la ciudad, en el campo, austero, acogedor? Un párrafo, una imagen, un dibujo que lo describa. ¿Cuál es tu estación favorita? ¿Por qué? Hojea algunas revistas y encuentra una imagen para esto, o dibújala; colócala junto al lugar donde trabajes.

2- Viaje en el tiempo. Descríbete a los ochenta años. ¿De qué disfrutaste a partir de los cincuenta años? Sé bien espeífico. Luego escribe una carta desde tú mismo a los ochenta años dirigida a ti mismo en el momento actual.¿ Qué te dirías? ¿Qué dirección de aconsejarías seguir?¿Qué sueños alentarías?

3- Viaje en el tiempo. Recuerda como eras a los ocho años. ¿Qué te gustaba hacer? ¿Cuáles eran tus cosas favoritas? A continuación escribe una carta dirigida desdte tú mismo a los ocho años a ti mismo ahora. ¿Qué te dirías?

4- Ambiente. Observa tu hogar. ¿Hay algún cuarto que podrías transformar en un espacio privado y secreto para ti mismo? ¿Transformar el cuarto de televisión? ¿Poner un biombo o colgar un tapiz aislando una sección de algún otros cuarto? Esta es tu zona para soñar. Debe ser decorada para esparcimiento y no como una oficina. Todo lo que necesitas es una silla o almohadones,un apoyo para escribir, algún tipo de pequeño altar para flores y velas. Esto es para ayudarte a concentrarte en el hecho de que la creatividad es un asunto espiritual, no del ego.

5- Examinar tu crecimiento. ¿Notas algunos cambios? ¿No te has vuelto más activo, menos rígido, más expresivo? Ten cuidado de no esperar muchos resultados demasiado pronto. A esto se llama cosechar cambios. El crecimiento requiere un tiempo para solidificarse en un estado de salud. Al hacer una cosa por vez y de manera indirecta estás construyendo los patrones habituales de un artista saludable. Haz una lista de regalos que le puedas hacer a tu artista interior: libros grabados, suscripciones a revistas, entradas al teatro, un juego de bolos.

5- Escribe tu propia Plegaria del Artista. Úsala cada día durante una semana.

7- Una cita con el artista más prolongada: planea unas cortas vacaciones (un fin de semana y cúmplelo.)

8- Abre tu guardarropas. Tira o regala una prenda de las que reducen tu autoestima (tú sabes cual). Haz espacio para las nuevas.

9- Enfrenta una situación de tu vida que sientas que deberías modificar pero aún no lo has hecho. ¿Qué ganas con seguir en ese conflicto?

10- Si interrumpiste tu ayuno de lecturas, escribe como lo hiciste. ¿En una rabieta, un desliz, una indulgencia? ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Por qué?

Control

1. ¿Cuántos días de esta semana escribiste las págnas de la mañana? A menudo las rabietas se expresan no haciendo este trabajo. ¿Cómo fue esa experiencia?

2- ¿Acudiste a la cita con tu artista esta semana? (¿Acaso le diste algo más que una simple película alquilada?) ¿Qué hicieron? ¿Cómo les fue?

3- ¿Experimentaste alguna sincronicidad? ¿Cuál fue?

4- ¿Hubo algún otro punto importante que consideres significativo para tu recupèración? Descríbelo





No hay comentarios:

Publicar un comentario